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	<title>Me Cache en Dié &#187; Cuentos Sufies</title>
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	<description>Para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero...</description>
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		<title>La historia de Mushkil Gusha</title>
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		<pubDate>Thu, 28 Oct 2010 23:22:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ale</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos Sufies]]></category>
		<category><![CDATA[MuskilGusha]]></category>

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		<description><![CDATA[Había una vez, a menos de mil millas de aquí, un pobre leñador viudo que vivía con su hija pequeña. Todos los días iba a la montaña a cortar leña para hacer fuego, que traía a casa y ataba en haces. Después de tomar el desayuno caminaba hasta el pueblo más cercano, donde vendía la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p></p><p style="text-align: justify;"><a href="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/uploads/2010/10/gran_leñador.jpg" rel="lightbox[4145]"><img class="alignleft size-full wp-image-4613" title="gran_leñador" src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/uploads/2010/10/gran_leñador.jpg" alt="" width="345" height="283" /></a>Había una vez, a menos de mil millas de aquí, un pobre leñador viudo que vivía con su hija pequeña. Todos los días iba a la montaña a cortar leña para hacer fuego, que traía a casa y ataba en haces.</p>
<p>Después de tomar el desayuno caminaba hasta el pueblo más cercano, donde vendía la leña y descansaba un rato antes de regresar. Un día, al volver ya tarde a casa, la niña le dijo:</p>
<p><em>Padre, a veces desearía tener mejor comida, más cantidad y diferentes clases de cosas para comer.</em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Muy bien hija mía,</em> dijo el viejo, <em>mañana me levantaré más temprano que de costumbre, me adentraré en la montaña donde hay más leña y traeré una cantidad mucho mayor que la habitual. Llegaré a casa más temprano y así podré atar la leña antes para luego ir al pueblo a venderla; conseguiré de esta forma más dinero y te traeré toda clase de cosa ricas para comer.</p>
<p></em>A la mañana siguiente el leñador se levantó antes del alba y se fue las montañas. Trabajó duramente cortando leña, e hizo un enorme haz que acarreó sobre su espalda hasta la casa.</p>
<p>Cuando llegó, todavía era muy temprano. Puso la carga en el suelo y golpeó la puerta diciendo:</p>
<p><em>Hija, hija, abre la puerta que tengo hambre y sed, y necesito tomar algún alimento antes de ir al mercado.</p>
<p></em>Pero la puerta permaneció cerrada. El leñador estaba tan cansado que se acostó en el suelo y pronto se quedó dormido al lado del atado de leña.</p>
<p>La niña, que había olvidado la conversación de la noche anterior, estaba profundamente dormida. Cuando el leñador se levantó, unas horas después, el sol ya estaba alto. Golpeó nuevamente la puerta y dijo:</p>
<p><em>Hija, hija, ven pronto. Debo comer algo e ir al mercado pues es mucho más tarde que otros días.</p>
<p></em>Pero como la niña había olvidado aquella conversación de la noche anterior, mientras el padre dormía, se había levantado, arreglado la casa, y había salido a dar un paseo. Dejó la cabaña cerrada, suponiendo, en su olvido, que su padre estaba todavía en el pueblo.</p>
<p>Así que el leñador se dijo: <em>Ya es demasiado tarde para ir al pueble, regresaré al las montañas y cortaré otro haz de leña, que llevaré a casa, así mañana tendré doble carga para llevar al mercado.</em></p>
<p style="text-align: justify;"><em><span id="more-4145"></span></em></p>
<p style="text-align: justify;">Trabajó duramente ese día en las montañas, cortando leña y dando forma a la misma. Era ya de noche cuando llegó a su casa con la leña sobre los hombros. Puso el atado detrás de le casa, golpeó la puerta y dijo:</p>
<p><em>Hija, hija, abre que estoy cansado y no he comido nada en todo el día. Tengo doble cantidad de leña que espero llevar mañana al mercado. Esta noche tengo que dormir bien para poder sentirme fuerte.</p>
<p></em>Tampoco hubo respuesta, pues la niña, como sintió mucho sueño al regresar a su casa, se preparó la comida y se fue a la cama. Al principio estuvo preocupada por la ausencia de su padre, pero luego se tranquilizó pensando que se había quedado a pasar la noche en el pueblo.</p>
<p>Nuevamente el leñador, al ver que no podía entrar en su casa, cansado, hambriento y sediento, se acostó junto a la leña y de inmediato se quedó dormido. Le fue imposible permanecer despierto a pesar de la preocupación que sentía por lo que hubiera podido pasarle a su hija.</p>
<p>Como el leñador tenía tanto frío, tanta hambre, y estaba tan cansado, despertó muy, muy temprano, a la mañana siguiente, aun antes de que hubiera luz. Se sentó y miró a su alrededor pero no pudo ver nada. Entonces ocurrió algo extraño, le pareció escuchar una voz que decía:</p>
<p><em>Rápido, rápido, deja tu leña y ven aquí. Si lo necesitas mucho y lo deseas poco, tendrás una comida deliciosa.</em></p>
<p style="text-align: justify;">El leñador se puso de pie y caminó en dirección hacia donde venía la voz. Anduvo, anduvo y anduvo, pero no encontró nada. Entonces sintió más cansancio, frío y hambre que antes, y además se encontraba perdido. Había tenido muchas esperanzas, pero eso no parecía haberlo ayudado.</p>
<p>Ahora se sintió triste, con ganas de llorar, pero se dio cuenta de que llorar tampoco le ayudaría. Así que se acostó y se durmió. Muy poco después despertó nuevamente, tenía demasiado frío y hambre para poder dormir.</p>
<p>Fue entonces cuando se le ocurrió relatarse a sí mismo, como si fuera un cuento, todo lo que había ocurrido después de que su hija le hubiera pedido una clase diferente de comida.</p>
<p>Tan pronto como terminó su historia, le pareció oír otra vez, en algún lugar por encima de él, como saliendo del amanecer, que decía:</p>
<p><em>¿Qué haces ahí?</p>
<p></em><em>Estoy contándome mi propia historia,</em> respondió el leñador.</p>
<p><em>¿Y cuál es esa historia?,</em> preguntó la voz.</p>
<p>El leñador repitió su narración.</p>
<p><em>Muy bien, </em>dijo la voz. Y a continuación le indicó que cerrara los ojos y subiera por la escalera.</p>
<p><em>Pero yo no veo ninguna escalera,</em> dijo el viejo.</p>
<p><em>No importa, haz lo que te digo,</em> ordenó la voz. El hombre hizo lo que se le indicaba. Tan pronto como hubo cerrado los ojos, descubrió que estaba de pie y, levantando el pie derecho, sintió algo como un escalón debajo de él. Comenzó a subir lo que parecía ser una escalera. De repente los escalones comenzaron a moverse, se movían muy deprisa, y la voz le dijo:</p>
<p><em>No abras los ojos hasta que yo te lo indique.</em></p>
<p style="text-align: justify;">No había pasado mucho tiempo cuando le ordenó abrirlos. Al hacerlo, se encontró en un lugar que parecía un desierto, con el sol ardiente sobre su cabeza. Estaba rodeado de cantidades y cantidades de pequeñas piedras de todas clases: rojas, verdes, azules y blancas. Pero parecía estar solo; miró a su alrededor y no pudo ver a nadie.</p>
<p>Pero la voz comenzó a hablar de nuevo:</p>
<p><em>Toma todas las piedras que puedas, cierra los ojos y baja los escalones.</p>
<p></em>El leñador hizo lo que se la decía y, cuando abrió los ojos por orden de la voz, se encontró delante de la puerta de su propia casa. Llamó a la puerta y la hija le abrió. Ella le preguntó que dónde había estado y el padre le contó lo ocurrido, aunque la niña apenas entendió lo que él decía porque todo le sonaba muy confuso.</p>
<p>Entraron en la casa, y la niña y su padre compartieron lo último que les quedaba para comer: un puñado de dátiles secos. Cuando terminaron, el leñador creyó oír nuevamente la voz, una voz como la otra que le había dicho que subiera los escalones. La voz dijo:</p>
<p style="text-align: justify;"><em>A pesar de que quizá tú aún no lo sabes, has sido salvado por Mushkil Gusha. Recuerda: Mushkil Gusha siempre está aquí. Asegúrate de que todos los jueves por la noche comerás unos dátiles, darás otros a alguna persona necesitada y contarás la historia de Mushkil Gusha. De lo contrario, harás un regalo en su nombre a alguien que ayude a los necesitados. Asegúrate de que la historia de Mushkil Gusha nunca, nunca sea olvidada. Si tú haces esto y otro tanto hacen las personas a quienes tú cuentes esta historia, los que tengan verdadera necesidad siempre encontrarán su camino.</em></p>
<p style="text-align: justify;">El leñador puso todas las piedras que había traído del desierto en un rincón de su casita. Parecían simples piedras y no supo qué hacer con ellas. Al día siguiente llevó sus dos enormes atados de leña al mercado y los vendió muy fácilmente, a muy buen precio. Al regresar a su casa, llevó a su hija toda clase de ricos manjares, que ella hasta entonces jamás había probado.</p>
<p>Cuando terminaron de comer, el viejo leñador dijo:</p>
<p><em>Ahora te voy a contar toda la historia de Mushkil Gusha. Muskhil Gusha significa el disipador de todas las dificultades. Nuestras dificultades han desaparecido gracias a Mushkil Gusha, y debemos siempre recordarlo.</p>
<p></em>Durante una semana el hombre siguió como de costumbre. Fue a las montañas, trajo leña, comió algo, llevó la leña al mercado y la vendió. Siempre encontró un comprador sin dificultad.</p>
<p>Llegó el jueves siguiente y, como es común entre los hombres, el leñador olvidó contar la historia de Mushkil Gusha. Esa noche, ya tarde, se apagó el fuego en casa de los vecinos, los cuales no tenían nada con lo que volver a encenderlo; fueron a casa del leñador y le dijeron:</p>
<p><em>Vecino, vecino, por favor, danos un poco de fuego de esas maravillosas lámparas que vemos brillar a través de tu ventana.</p>
<p></em><em>¿Qué lámparas?, </em> preguntó el leñador.</p>
<p><em>Ven fuera y verás, </em> le respondieron. El leñador salió y vio claramente toda clase de luces que brillaban, desde dentro, a través de su ventana. Entró en casa y vio que la luz salía de montón de piedrecitas que había colocado en un rincón. Pero los rayos de luz eran fríos y resultaba imposible emplearlos para encender fuego, así que salió y les dijo:</p>
<p><em>Vecinos, lo lamento, no tengo fuego, </em> y les dio con la puerta en las narices. Los vecinos se sintieron molestos y sorprendidos, y volvieron a su casa refunfuñando. Pero ellos aquí abandonan nuestra historia.</p>
<p>El leñador y su hija, rápidamente, taparon las brillantes luces con cuanto trapo encontraron, por miedo de que alguien viera el tesoro que tenían. A la mañana siguiente, al destapar las piedras, descubrieron que eran luminosas piedras preciosas. Una por una, las fueron llevando a las ciudades de los alrededores, donde las vendieron a un enorme precio. El leñador, entonces, decidió construir un espléndido palacio para él y su hija. Eligieron un lugar que quedaba justamente frente al castillo del rey de su país. Poco tiempo después había tomado forma un maravilloso edificio.</p>
<p>Ese rey tenía una hija muy bella, que al despertar una mañana vio un castillo que parecía de cuento de hadas frente al de su padre y se quedó muy sorprendida. Preguntó a su servidumbre:</p>
<p><em>¿Quién ha construido ese castillo? ¿Con qué derecho hacen algo así tan cerca de nuestro hogar?</p>
<p></em>Los sirvientes salieron e investigaron y, al regresar, le contaron a la princesa la historia, hasta donde pudieron saberla. Entonces la princesa, muy enojada, mandó llamar a la hija del leñador, pero cuando las dos niñas se conocieron y hablaron, pronto se hicieron buenas amigas. Se veían todos los días e iban juntas a jugar y a nadar un arroyo que habían sido hecho para la princesa por su padre.</p>
<p>Algunos días después del primer encuentro, la princesa se quitó un hermoso y valioso collar, y lo colgó en un árbol próximo al arroyo. Al volver olvidó llevárselo, y al llegar a casa pensó que lo había perdido. Mas la princesa, recapacitando, decidió que la hija del leñador se lo había robado. Se lo dijo a su padre, quien hizo arrestar al leñador, confiscó el castillo y le embargó todos sus bienes; el leñador fue puesto en prisión y la hija internada en un orfelinato.</p>
<p>Como era costumbre en ese país, después de cierto tiempo, el leñador fue sacado de su celda y llevado a la plaza pública, donde se le encadenó a un poste, con un letrero alrededor del cuello que decía:</p>
<p style="text-align: justify;">Esto es lo que les ocurre a aquellos que roban a los reyes.</p>
<p style="text-align: justify;">Al principio, la gente se reunía a su alrededor, burlándose de él y tirándole cosas. El leñador se sentía muy desdichado. Pero, como es común entre los hombres, pronto se acostumbraron a ver al viejo sentado junto al poste y le prestaban cada vez menos atención. A veces le tiraban restos de comida, a veces no.</p>
<p>Un día escuchó decir a alguien que era jueves por la tarde. Repentinamente, llegó a su mente el pensamiento de que pronto sería la noche de Mushkil Gusha, el disipador de todas las dificultades, y que había olvidado conmemorarlo desde hacía tanto tiempo. Tan pronto como este pensamiento llegó a su mente, un hombre caritativo que pasaba por allí le arrojó unas monedas. El leñador lo llamó:</p>
<p><em>Generoso amigo, me has dado un dinero que para mí no es de ninguna utilidad, si de alguna manera tu generosidad alcanzara comprar uno o dos dátiles y venir a sentarte conmigo para comerlos, yo te quedaría eternamente agradecido</em>. El hombre fue y compró algunos dátiles, se sentó a su lado y comieron juntos. Al terminar, el leñador le contó la historia de Mushkil Gusha.</p>
<p><em>Creo que debes estar loco, </em> le dijo el hombre generoso cuando la hubo escuchado. Pero era una persona comprensiva y, a su vez, tenía bastantes dificultades. Al llegar a su casa, después de este incidente, encontró que todos sus problemas habían desaparecido. Y esto le hizo pensar más seriamente acerca de Mushkil Gusha. Pero él aquí abandona nuestra historia.</p>
<p>A la mañana siguiente la princesa volvió al lugar donde solía bañarse y, cuando estaba a punto de entrar en el agua, vio algo que parecía ser su collar en el fondo del arroyo. Pero en el momento en que iba a recogerlo, sintió ganas de estornudar y, al echar la cabeza hacia atrás, vio que lo que había tomado por su collar era sólo su reflejo en el agua, porque el verdadero collar estaba colgado en la rama del árbol, en el mismo lugar en que lo había dejado hacía mucho tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">Tomándolo, corrió emocionada y le contó lo ocurrido al rey. Éste ordenó que el leñador fuera puesto en libertad y que se le dieran públicas disculpas. La niña fue sacada del orfelinato y todos fueron felices para siempre.</p>
<p>Éstos son algunos de los incidentes de la historia de Mushkil Gusha. Es un cuento muy largo y nunca termina. Tiene muchas versiones; algunas ni siquiera se llaman la historia de Mushkil Gusha y por eso la gente no las reconoce. Pero es por causa de Mushkil Gusha por lo que su historia, en cualquiera de sus formas, es recordada por alguien, en algún lugar del mundo, día y noche, donde quiera que haya gente. Así como su historia siempre ha sido relatada, así seguirá siendo contada siempre.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>¿Quiere usted repetir la historia de Mushkil Gusha los jueves por la noche y ayudar así al trabajo de Mushkil Gusha?</em></p>
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		<title>Mi señora Fátima y los animales</title>
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		<pubDate>Mon, 09 Nov 2009 00:25:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ale</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos Sufies]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[Fátima]]></category>

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		<description><![CDATA[Había una vez una niña que vivía en un bosque con sus padres. Un día descubrió que ambos habían muerto y que tenía que cuidarse a sí misma. Sus padres habían dejado un Mihrab, un extraño ornamento parecido a un marco de ventana, el cual tenían colgado en una pared de su cabaña. &#8220;Puesto que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p></p><p>Había una vez una niña que vivía en un bosque con sus padres. Un día descubrió que ambos habían muerto y que tenía que cuidarse a sí misma.</p>
<p>Sus padres habían dejado un Mihrab, un extraño ornamento parecido a un marco de ventana, el cual tenían colgado en una pared de su cabaña.</p>
<p>&#8220;Puesto que ahora estoy sola&#8221;, dijo Fátima, &#8220;y habré de sobrevivir en este bosque donde los únicos seres vivos son animales, sería mejor si pudiese hablar con ellos y entender su lenguaje&#8221;. De manera que se pasaba una buena parte del día dirigiéndole esta petición al marco que estaba en la pared: &#8220;Mihrab, otórgame el poder de comprender y hablar el lenguaje de los animales&#8221;.</p>
<p>Después de mucho tiempo, tuvo súbitamente la impresión de que podría comunicarse con los pájaros, los demás animales y aun los peces. Y fue al bosque a probar. <br />
 Pronto llegó a un estanque. En el estanque había una mosca que brincaba sobre la superficie del agua y nunca entraba en ella. Nadando vio varios peces y en el fondo del estanque, varios caracoles. <span id="more-2031"></span> Fátima para entablar conversación dijo: &#8220;Mosca, ¿por qué no te sumerges en el agua?&#8221; &#8220;¿Por qué habría de hacerlo, suponiendo que fuera posible y no lo es?&#8221;, preguntó a su vez la mosca. &#8220;Porque estarías a salvo de los pájaros, que descienden y te comen&#8221;. &#8220;Aún no me han comido, ¿verdad?&#8221;, dijo la mosca. Y ahí terminó la conversación.</p>
<p>Entonces Fátima le habló al pez. &#8220;Pez&#8221;, le dijo a través del agua, &#8220;¿por qué no encuentras la manera de salir del agua, poco a poco? He oído decir que algunos peces pueden hacerlo&#8221;. &#8220;Absolutamente imposible&#8221;, dijo el pez, &#8220;nadie ha hecho eso y ha sobrevivido. Se nos ha educado para creer que es tanto un pecado como un peligro mortal&#8221;. Y se alejó nadando en las sombras sin deseos de seguir escuchando tales tonterías.</p>
<p>De manera que Fátima llamó al caracol: &#8220;Caracol, podrías salir del agua y encontrar buenas hierbas para comer. Tengo entendido que los caracoles pueden hacerlo&#8221;. &#8220;La mejor respuesta a una pregunta, es otra pregunta, cuando es un caracol sabio el que la escucha&#8221;, dijo el caracol. &#8220;¿Quizá fueses tan gentil de decirme exactamente por qué tienes tanto interés en mi bienestar? La gente debería ocuparse de sí misma&#8221;. &#8220;Bueno&#8221;, dijo Fátima, &#8220;supongo que es porque cuando una persona puede ver más que otra le quiere ayudar a alcanzar un nivel superior&#8221;. &#8220;Eso me parece una idea extraña&#8221;, dijo el caracol y se arrastró bajo una roca para no continuar oyendo.</p>
<p>Fátima se olvidó de la mosca, del pez y del caracol y erró por el bosque, buscando algún ser con quien hablar. Sentía que debía ser útil a alguien. Después de todo, tenía mucho más conocimiento que estos habitantes del bosque. Pensó que, por ejemplo, podía prevenir a un pájaro para que almacenara comida para el invierno, o que construyera su nido cerca del calor de una cabaña, para que no muriera innecesariamente. Pero no vio ningún ave. En cambio, llegó a la cabana de un carbonero. Era un anciano y estaba sentado frente a su puerta, preparando el carbón de leña que había de llevar al mercado. <br />
 Fátima, encantada de ver a otro ser humano, el único fuera de sus padres a quien había conocido, corrió hacia él y le contó sus experiencias de ese día.</p>
<p>&#8220;No te preocupes por eso, niña&#8221;, dijo el bondadoso anciano; &#8220;hay cosas que un ser humano tiene que aprender, y que son de vital importancia para su futuro&#8221;. &#8220;¿Cosas que aprender?&#8221;, dijo Fátima &#8221; y, dime, ¿para qué querría yo aprender otras cosas? Probablemente sólo cambiarían mi forma de vivir y mi manera de pensar&#8221;. Y como la mosca, el pez y el caracol, se apartó del anciano carbonero.</p>
<p><em>Fátima, hija de Walia, pasó otros treinta años como la mosca, el pez y el caracol, antes de aprender alguna cosa.</em></p>
<div class='sociable'><div><span class='sociable-tagline'><strong></strong></span></div><ul><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.facebook.com/share.php?u=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F11%2F08%2Fmi-senora-fatima-y-los-animales%2F&amp;t=Mi%20se%C3%B1ora%20F%C3%A1tima%20y%20los%20animales" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/facebook.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Facebook" alt="Facebook" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://twitter.com/home?status=Mi%20se%C3%B1ora%20F%C3%A1tima%20y%20los%20animales%20-%20http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F11%2F08%2Fmi-senora-fatima-y-los-animales%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/twitter.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Twitter" alt="Twitter" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://buzz.yahoo.com/submit/?submitUrl=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F11%2F08%2Fmi-senora-fatima-y-los-animales%2F&amp;submitHeadline=Mi%20se%C3%B1ora%20F%C3%A1tima%20y%20los%20animales&amp;submitSummary=Hab%C3%ADa%20una%20vez%20una%20ni%C3%B1a%20que%20viv%C3%ADa%20en%20un%20bosque%20con%20sus%20padres.%20Un%20d%C3%ADa%20descubri%C3%B3%20que%20ambos%20hab%C3%ADan%20muerto%20y%20que%20ten%C3%ADa%20que%20cuidarse%20a%20s%C3%AD%20misma.%0D%0A%0D%0ASus%20padres%20hab%C3%ADan%20dejado%20un%20Mihrab%2C%20un%20extra%C3%B1o%20ornamento%20parecido%20a%20un%20marco%20de%20ventana%2C%20el%20cual%20&amp;submitCategory=science&amp;submitAssetType=text" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/yahoobuzz.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Yahoo! Buzz" alt="Yahoo! Buzz" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.google.com/bookmarks/mark?op=edit&amp;bkmk=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F11%2F08%2Fmi-senora-fatima-y-los-animales%2F&amp;title=Mi%20se%C3%B1ora%20F%C3%A1tima%20y%20los%20animales&amp;annotation=Hab%C3%ADa%20una%20vez%20una%20ni%C3%B1a%20que%20viv%C3%ADa%20en%20un%20bosque%20con%20sus%20padres.%20Un%20d%C3%ADa%20descubri%C3%B3%20que%20ambos%20hab%C3%ADan%20muerto%20y%20que%20ten%C3%ADa%20que%20cuidarse%20a%20s%C3%AD%20misma.%0D%0A%0D%0ASus%20padres%20hab%C3%ADan%20dejado%20un%20Mihrab%2C%20un%20extra%C3%B1o%20ornamento%20parecido%20a%20un%20marco%20de%20ventana%2C%20el%20cual%20" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/googlebookmark.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Google Bookmarks" alt="Google Bookmarks" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://bitacoras.com/anotaciones/http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F11%2F08%2Fmi-senora-fatima-y-los-animales%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/bitacoras.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Bitacoras.com" alt="Bitacoras.com" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://technorati.com/faves?add=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F11%2F08%2Fmi-senora-fatima-y-los-animales%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/technorati.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Technorati" alt="Technorati" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="mailto:?subject=Mi%20se%C3%B1ora%20F%C3%A1tima%20y%20los%20animales&amp;body=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F11%2F08%2Fmi-senora-fatima-y-los-animales%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/email_link.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="email" alt="email" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.printfriendly.com/print/new?url=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F11%2F08%2Fmi-senora-fatima-y-los-animales%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/printfriendly.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Print" alt="Print" /></a></li></ul></div>]]></content:encoded>
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		<title>El amor y la pasión</title>
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		<pubDate>Tue, 13 Oct 2009 11:34:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ale</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos Sufies]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>

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		<description><![CDATA[Había una princesa que estaba locamente enamorada de un capitán de su guardia y, aunque sólo tenía 17 años, no tenía ningún otro deseo que casarse con él, aún a costa de lo que pudiera perder. Su padre que tenía fama de sabio no cesaba de decirle: -No estás preparada para recorrer el camino del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p></p><p>Había una princesa que estaba locamente enamorada de un capitán de su guardia y, aunque sólo tenía 17 años, no tenía ningún otro deseo que casarse con él, aún a costa de lo que pudiera perder. Su padre que tenía fama de sabio no cesaba de decirle:</p>
<p>-No estás preparada para recorrer el camino del amor. El amor es renuncia y así como regala, crucifica. Todavía eres muy joven y a veces caprichosa, si buscas en el amor sólo la paz y el placer, no es este el momento de casarte.<span id="more-2004"></span></p>
<p>-Pero, padre, ¡sería tan feliz junto a él!, que no me separaría ni un solo instante de su lado. Compartiríamos hasta el más profundo de nuestros sueños.</p>
<p>Entonces el rey reflexionó y se dijo:</p>
<p>-Las prohibiciones hacen crecer el deseo y si le prohíbo que se encuentre con su amado, su deseo por él crecerá desesperado. Además los sabios dicen: &#8220;Cuando el amor os llegue, seguidlo, aunque sus senderos son arduos y penosos&#8221;.</p>
<p>De modo que al fin le dijo a su hija:</p>
<p>-Hija mía, voy a someter a prueba tu amor por ese joven. Vas a ser encerrada con él cuarenta días y cuarenta noches. Si al final siguen queriéndose casar es que estás preparada y entonces tendrás mi consentimiento.</p>
<p>La princesa, loca de alegría, aceptó la prueba y abrazó a su padre. Todo marchó perfectamente los primeros días, pero tras la excitación y la euforia no tardó en presentarse la rutina y el aburrimiento. Lo que al principio era música celestial para la princesa se fue tornando ruido y así comenzó a vivir un extraño vaivén entre el dolor y el placer, la alegría y la tristeza. Así, antes de que pasaran dos semanas ya estaba suspirando por otro tipo de compañía, llegando a repudiar todo lo dijera o hiciese su amante. A las tres semanas estaba tan harta de aquel hombre que chillaba y aporreaba la puerta de su recinto. Cuando al fin pudo salir de allí, se echó en brazos de su padre agradecida de haberle librado de aquel a quién había llegado a aborrecer.</p>
<p>Al tiempo, cuando la princesa recobró la serenidad perdida, le dijo a su padre:</p>
<p>-Padre, háblame del matrimonio.</p>
<p>Y su padre, el rey, le dijo:</p>
<p>-Escucha lo que dicen los poetas de nuestro reino:</p>
<blockquote><p>&#8220;Dejad que en vuestra unión crezcan los espacios. <br />
 Amaos el uno al otro, más no hagáis del amor una prisión. <br />
 Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis de la misma. <br />
 Compartid vuestro pan, más no comáis del mismo trozo. <br />
 Y permaneced juntos, más no demasiados juntos, <br />
 pues ni el roble ni el ciprés, crecen uno a la sombra del otro&#8221;.</p>
</blockquote>
<div class='sociable'><div><span class='sociable-tagline'><strong></strong></span></div><ul><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.facebook.com/share.php?u=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F13%2Fel-amor-y-la-pasion%2F&amp;t=El%20amor%20y%20la%20pasi%C3%B3n" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/facebook.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Facebook" alt="Facebook" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://twitter.com/home?status=El%20amor%20y%20la%20pasi%C3%B3n%20-%20http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F13%2Fel-amor-y-la-pasion%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/twitter.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Twitter" alt="Twitter" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://buzz.yahoo.com/submit/?submitUrl=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F13%2Fel-amor-y-la-pasion%2F&amp;submitHeadline=El%20amor%20y%20la%20pasi%C3%B3n&amp;submitSummary=Hab%C3%ADa%20una%20princesa%20que%20estaba%20locamente%20enamorada%20de%20un%20capit%C3%A1n%20de%20su%20guardia%20y%2C%20aunque%20s%C3%B3lo%20ten%C3%ADa%2017%20a%C3%B1os%2C%20no%20ten%C3%ADa%20ning%C3%BAn%20otro%20deseo%20que%20casarse%20con%20%C3%A9l%2C%20a%C3%BAn%20a%20costa%20de%20lo%20que%20pudiera%20perder.%20Su%20padre%20que%20ten%C3%ADa%20fama%20de%20sabio%20no%20cesaba%20de%20d&amp;submitCategory=science&amp;submitAssetType=text" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/yahoobuzz.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Yahoo! Buzz" alt="Yahoo! Buzz" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.google.com/bookmarks/mark?op=edit&amp;bkmk=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F13%2Fel-amor-y-la-pasion%2F&amp;title=El%20amor%20y%20la%20pasi%C3%B3n&amp;annotation=Hab%C3%ADa%20una%20princesa%20que%20estaba%20locamente%20enamorada%20de%20un%20capit%C3%A1n%20de%20su%20guardia%20y%2C%20aunque%20s%C3%B3lo%20ten%C3%ADa%2017%20a%C3%B1os%2C%20no%20ten%C3%ADa%20ning%C3%BAn%20otro%20deseo%20que%20casarse%20con%20%C3%A9l%2C%20a%C3%BAn%20a%20costa%20de%20lo%20que%20pudiera%20perder.%20Su%20padre%20que%20ten%C3%ADa%20fama%20de%20sabio%20no%20cesaba%20de%20d" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/googlebookmark.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Google Bookmarks" alt="Google Bookmarks" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://bitacoras.com/anotaciones/http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F13%2Fel-amor-y-la-pasion%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/bitacoras.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Bitacoras.com" alt="Bitacoras.com" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://technorati.com/faves?add=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F13%2Fel-amor-y-la-pasion%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/technorati.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Technorati" alt="Technorati" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="mailto:?subject=El%20amor%20y%20la%20pasi%C3%B3n&amp;body=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F13%2Fel-amor-y-la-pasion%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/email_link.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="email" alt="email" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.printfriendly.com/print/new?url=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F13%2Fel-amor-y-la-pasion%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/printfriendly.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Print" alt="Print" /></a></li></ul></div>]]></content:encoded>
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		<title>Buscando la llave</title>
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		<pubDate>Mon, 12 Oct 2009 10:01:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ale</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos Sufies]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[Nasrudin]]></category>

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		<description><![CDATA[Muy tarde por la noche Nasrudin se encuentra dando vueltas alrededor de una farola, mirando hacia abajo. Pasa por allí un vecino. - ¿Qué estás haciendo Nasrudín, has perdido alguna cosa?- le pregunta. - Sí, estoy buscando mi llave. El vecino se queda con él para ayudarle a buscar. Después de un rato, pasa una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p></p><p>Muy tarde por la noche Nasrudin se encuentra dando vueltas alrededor de una farola, mirando hacia abajo. Pasa por allí un vecino.</p>
<p>- ¿Qué estás haciendo Nasrudín, has perdido alguna cosa?- le pregunta.</p>
<p>- Sí, estoy buscando mi llave.</p>
<p>El vecino se queda con él para ayudarle a buscar. Después de un rato, pasa una vecina.<span id="more-1999"></span></p>
<p>-¿Qué estáis haciendo? &#8211; les pregunta.</p>
<p>- Estamos buscando la llave de Nasrudín.  Ella también quiere ayudarlos y se pone a buscar.</p>
<p>Luego, otro vecino se une a ellos. Juntos buscan y buscan y buscan. Habiendo buscado durante un largo rato acaban por cansarse. Un vecino pregunta:</p>
<p>- Nasrudín, hemos buscado tu llave durante mucho tiempo, ¿estás seguro de haberla perdido en este lugar?</p>
<p>- No, dice Nasrudín</p>
<p>- ¿dónde la perdiste, pues?</p>
<p>- Allí, en mi casa.</p>
<p>- Entonces, ¿por qué la estamos buscando aquí?</p>
<p>- Pues porque aquí hay más luz y mi casa está muy oscura.</p>
<div class='sociable'><div><span class='sociable-tagline'><strong></strong></span></div><ul><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.facebook.com/share.php?u=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F12%2Fbuscando-la-llave%2F&amp;t=Buscando%20la%20llave" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/facebook.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Facebook" alt="Facebook" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://twitter.com/home?status=Buscando%20la%20llave%20-%20http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F12%2Fbuscando-la-llave%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/twitter.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Twitter" alt="Twitter" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://buzz.yahoo.com/submit/?submitUrl=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F12%2Fbuscando-la-llave%2F&amp;submitHeadline=Buscando%20la%20llave&amp;submitSummary=Muy%20tarde%20por%20la%20noche%20Nasrudin%20se%20encuentra%20dando%20vueltas%20alrededor%20de%20una%20farola%2C%20mirando%20hacia%20abajo.%20Pasa%20por%20all%C3%AD%20un%20vecino.%0D%0A%0D%0A-%20%C2%BFQu%C3%A9%20est%C3%A1s%20haciendo%20Nasrud%C3%ADn%2C%20has%20perdido%20alguna%20cosa%3F-%20le%20pregunta.%0D%0A%0D%0A-%20S%C3%AD%2C%20estoy%20buscando%20mi%20llave.%0D%0A%0D%0AEl%20&amp;submitCategory=science&amp;submitAssetType=text" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/yahoobuzz.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Yahoo! Buzz" alt="Yahoo! Buzz" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.google.com/bookmarks/mark?op=edit&amp;bkmk=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F12%2Fbuscando-la-llave%2F&amp;title=Buscando%20la%20llave&amp;annotation=Muy%20tarde%20por%20la%20noche%20Nasrudin%20se%20encuentra%20dando%20vueltas%20alrededor%20de%20una%20farola%2C%20mirando%20hacia%20abajo.%20Pasa%20por%20all%C3%AD%20un%20vecino.%0D%0A%0D%0A-%20%C2%BFQu%C3%A9%20est%C3%A1s%20haciendo%20Nasrud%C3%ADn%2C%20has%20perdido%20alguna%20cosa%3F-%20le%20pregunta.%0D%0A%0D%0A-%20S%C3%AD%2C%20estoy%20buscando%20mi%20llave.%0D%0A%0D%0AEl%20" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/googlebookmark.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Google Bookmarks" alt="Google Bookmarks" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://bitacoras.com/anotaciones/http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F12%2Fbuscando-la-llave%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/bitacoras.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Bitacoras.com" alt="Bitacoras.com" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://technorati.com/faves?add=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F12%2Fbuscando-la-llave%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/technorati.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Technorati" alt="Technorati" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="mailto:?subject=Buscando%20la%20llave&amp;body=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F12%2Fbuscando-la-llave%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/email_link.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="email" alt="email" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.printfriendly.com/print/new?url=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F12%2Fbuscando-la-llave%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/printfriendly.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Print" alt="Print" /></a></li></ul></div>]]></content:encoded>
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		<title>Los Ciegos y  la cuestión del Elefante</title>
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		<pubDate>Mon, 12 Oct 2009 03:01:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ale</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos Sufies]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>

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		<description><![CDATA[Más alla de Ghor había una ciudad. Todos sus habitantes eran ciegos. Un rey con su cortejo llegó cerca del lugar, trajo su ejercito y acampó en el desierto. Tenía un poderoso elefante que usaba para atacar e incrementar el temor de la gente. La población estaba ansiosa por ver el elefante, y algunos ciegos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p></p><p>Más alla de Ghor había una ciudad. Todos sus habitantes eran ciegos. Un rey con su cortejo llegó cerca del lugar, trajo su ejercito y acampó en el desierto. Tenía un poderoso elefante que usaba para atacar e incrementar el temor de la gente.</p>
<p>La población estaba ansiosa por ver el elefante, y algunos ciegos de esta comunidad se precipitaron como locos para encontrarlo.  Como no conocían ni siquiera la forma y aspecto del elefante tantearon ciegamente, para reunir información, palpando alguna parte de su cuerpo.  Cada uno pensó que sabia algo, porque pudo tocar una parte de él.<span id="more-1995"></span></p>
<p>Cuando volvieron junto a sus conciudadanos, impacientes grupos se apiñaron a su alrededor.  Preguntaron por la forma y aspecto del elefante, y escucharon todo lo que aquello dijeron.</p>
<p>Al hombre que había tocado la oreja le preguntaron acerca de la naturaleza del elefante. Él dijo:</p>
<p>&#8220;Es una cosa grande, rugosa, ancha y gruesa como un felpudo&#8221;.</p>
<p>Y el que había palpado la trompa dijo:</p>
<p>&#8220;Yo conozco los hechos reales, es como un tubo recto y hueco, horrible y destructivo&#8221;.</p>
<p>El que había palpado las patas dijo:</p>
<p>&#8220;Es poderoso y firme como un pilar&#8221;.</p>
<p>Cada uno había palpado una sola parte de muchas.</p>
<p>Cada uno lo había percibido erróneamente. <br />
 Ninguno conocía la totalidad: el conocimiento no es compañero de los ciegos.</p>
<p>Todos imaginaron algo, algo equivocado.</p>
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		<title>Los isleños</title>
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		<pubDate>Sun, 11 Oct 2009 09:56:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ale</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos Sufies]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[isleños]]></category>

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		<description><![CDATA[El hombre vulgar se arrepiente de sus pecados: el elegido lamenta la futilidad de los mismos. (Dhu&#8217;l-Nun Misri) Casi no existen fábulas que no contengan un algo de verdad. Y con frecuencia permiten a las personas asimilar ideas que sus patrones habituales de pensamiento les impedirían digerir. En consecuencia las fábulas se han venido utilizando, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p></p><p><em>El hombre vulgar se arrepiente de sus pecados: el elegido lamenta la futilidad de los mismos.</em> (Dhu&#8217;l-Nun Misri)</p>
<p>Casi no existen fábulas que no contengan un algo de verdad. Y con frecuencia permiten a las personas asimilar ideas que sus patrones habituales de pensamiento les impedirían digerir. En consecuencia las fábulas se han venido utilizando, y de manera especial por los sufis, para presentarnos una imagen de la vida más en armonía con sus propias percepciones que si se utilizasen ejercicios intelectuales.</p>
<p>Presento aquí una fábula sufi que trata de la situación humana, aunque resumiéndola y adaptándola, como siempre debe hacerse, adecuada para la época en la que se presenta. Los autores sufis consideran que las simples fábulas «para divertirse» son una forma de arte degenerada e inferior.<span id="more-1992"></span></p>
<p>Hace mucho tiempo existió cierta tierra lejana, habitada por una comunidad perfecta. Sus componentes no sentían temores como los que nosotros padecemos. Y en vez de incertidumbres y titubeos obraban con propósitos bien definidos y tenían una manera más plena de expresarse. No sufrían las violencias y tensiones que la humanidad actual considera esenciales para su progreso, pero sus vidas eran más completas porque otros elementos de calidad superior sustituían a aquéllos. Su modo de vivir era, pues, algo distinto al nuestro. E incluso podríamos afirmar que nuestras percepciones actuales no son más que un reflejo tosco y lejano de las verdaderas percepciones que dicha comunidad poseía.</p>
<p>Aquellas gentes vivían existencias reales, no semi-existencias. Vamos a llamarles el pueblo de El Ar.</p>
<p>Tenían un guía, que descubrió que su país se haría inhabitable por un período de veinte mil años. Planeó el éxodo de su pueblo, siendo consciente de que sus descendientes podrían volver al mismo después de haber sufrido numerosas y difíciles pruebas.</p>
<p>Encontró para ellos un lugar de refugio, una isla con características remotamente similares a la de su patria de origen; pero a causa de la diferencia de clima y situación, los inmigrantes deberían sufrir ciertas transformaciones, que les permitieran adaptarse, física y mentalmente, a las nuevas circunstancias. Por ejemplo, las percepciones de carácter sutil fueron sustituidas por otras más toscas, como cuando la mano del labriego se endurece a consecuencia de las necesidades de su tarea.</p>
<p>Con el fin de atenuar el dolor que pudiera producirles toda comparación entre su antiguo estado y el actual, se les hizo olvidar el pasado casi por completo, no quedando de él más que una tenue reminiscencia capaz de reactivarse cuando llegara el momento.</p>
<p>Dicho sistema resultaba complejo pero estaba perfectamente concebido. Los órganos que permitieron a aquellas gentes sobrevivir en la isla tuvieron también la facultad de proporcionarles el goce físico y mental. Los órganos que eran realmente constructivos en el antiguo hogar quedaron en un estado latente, unidos a la tenue memoria, listos para ser reactivados a su debido tiempo.</p>
<p>Los inmigrantes fueron adaptándose lenta y penosamente a sus nuevas condiciones de vida. Los recursos de la isla eran tales que, dados un esfuerzo común y ciertas formas de dirección y guía, la gente sería capaz de escapar a otra isla, en el camino de regreso a su hogar original. Ésta era la primera en una sucesión de islas donde tendría lugar una aclimatación gradual.</p>
<p>La responsabilidad de dicha «evolución» recayó en aquellos individuos que podían mantenerla. Estos habrían de ser naturalmente pocos, ya que a la masa del pueblo le resultaba virtualmente imposible mantener vivos en su conciencia dos conocimientos conflictivos entre sí. La «ciencia especial» fue conservada por algunos expertos.</p>
<p>Dicho «secreto» o método de efectuar la transición se basaba en el dominio de las artes marítimas y en su aplicación práctica. Para escapar de la isla se necesitaba un instructor, materias primas, individuos, esfuerzo y conocimiento. Con estos elementos la gente aprendería a nadar y a construir navíos.</p>
<p>Quienes originalmente estaban a cargo de organizar las operaciones de escape expresaron de manera muy clara que para aprender a nadar o tomar parte en la construcción de buques se necesitaba una preparación previa, y así se vino haciendo satisfactoriamente durante algún tiempo.</p>
<p>Pero de pronto, un hombre en quien se descubrió que de momento carecía de las cualidades necesarias, se rebeló contra todo aquello y se las arregló para desarrollar una idea clave. Él había observado que el esfuerzo de escapar suponía una pesada y a menudo indeseable carga para la gente. Al mismo tiempo, muchos estaban dispuestos a creer cuanto se les dijera respecto de la operación de escape. El se dio cuenta de que, explotando estas dos circunstancias, podía adquirir poder, y también vengarse de quienes -creía él- le habían menospreciado.</p>
<p>Libraría a la gente de su carga asegurándoles sencillamente que la carga no existía. Divulgó esta proclama:</p>
<blockquote><p>«No es necesario que el hombre integre y adiestre su mente del modo que se os ha descrito. La mente humana es ya un elemento estable y consistente. Se os ha dicho que necesitáis convertiros en artesanos para construir un navío. Pues yo os aseguro que no sólo no necesitáis ser artesanos, ¡ni siquiera necesitáis un navío! Para sobrevivir y quedar integrados en una sociedad, los isleños sólo tenemos que observar algunas reglas muy simples. Practicando el sentido común, cualidad innata en todos, lograremos cuanto se quiera en esta isla, nuestro hogar, propiedad y herencia de todos nosotros!».</p>
</blockquote>
<p>El charlatán, tras haber despertado el interés del pueblo, concluyó «demostrando» su mensaje:</p>
<blockquote><p>«Si el nadar y los barcos son una realidad, mostradnos buques que hayan efectuado la travesía y nadadores que hayan regresado».</p>
</blockquote>
<p>Aquellas palabras eran un desafío para los instructores, que éstos no podían contrarrestar al estar basado en un supuesto cuya falacia ahora no podía ver la embotada muchedumbre. Porque, en efecto, los barcos no regresaban de la otra tierra y, en cuanto a los nadadores, cuando volvían habían sufrido una transformación que los hacía invisibles para el resto.</p>
<p>La muchedumbre insistió en que se les diera una explicación válida.</p>
<p>En un intento por dialogar con los revoltosos se les dijo:</p>
<blockquote><p>«Construir buques es un arte y un oficio. El aprendizaje y el ejercicio de esta ciencia depende de técnicas especiales. Este conjunto forma una actividad completa que no podemos desmenuzar como solicitáis. En ella figura cierto elemento impalpable llamado baraka, del que se deriva la palabra &#8220;barca&#8221; o navío. Significa &#8220;sutileza&#8221; y no se os puede mostrar».</p>
</blockquote>
<p>«¡Arte, oficio, conjunto, baraka&#8230; tontadas!», gritaron los sublevados.</p>
<p>Así que ahorcaron a cuantos artesanos constructores de barcos pudieron encontrar.</p>
<p>El nuevo evangelio fue recibido por todos como un signo de liberación. ¡El hombre acababa de descubrir su propia madurez! Sentían, al menos momentáneamente, que habían sido liberados de responsabilidad.</p>
<p>Muchos otros modos de pensar pronto fueron barridos por la simplicidad y comodidad del concepto revolucionario. Pronto se consideró un factor básico que nunca había sido desafiado por ningún ser racional. Racional, por supuesto, quería decir cualquiera que armonizase con la propia teoría general sobre la cual descansaba ahora la sociedad.</p>
<p>Se tacharon de irracionales las ideas opuestas a la nueva ideología. Cualquier cosa irracional era mala. A partir de ahí, el individuo tenía que suprimir cualquier duda o dirigirla en otra dirección, ya que precisaba mostrarse racional a toda costa.</p>
<p>No era muy difícil ser racional, bastaba con adherirse a los valores establecidos. Por otra parte abundaban las pruebas de la veracidad de dicho raciocinio, siempre y cuando no se proyectara sobre algo situado fuera de la vida en la isla.</p>
<p>La sociedad se había equilibrado temporalmente dentro de la isla, y parecía proporcionar una convincente plenitud, al menos desde su propio punto de vista. Estaba basada sobre la razón más la emoción, ambas aparentemente plausibles. Se permitían, por ejemplo, el canibalismo sobre una base racional. Considerando que el cuerpo humano es comestible y que lo comestible es alimento, el cuerpo humano es, pues, alimento. Con el fin de compensar la poca consistencia de dicho razonamiento se hacía una componenda. El canibalismo quedaría controlado en interés de la sociedad. El compromiso era la característica del equilibrio temporal. De vez en cuando alguien señalaba un nuevo compromiso, y la lucha entre razón, ambición y comunidad producía algunas normas sociales nuevas.</p>
<p>Ya que el arte de construir barcos no tenía una aplicación clara dentro de esta sociedad, el esfuerzo fácilmente podía considerarse absurdo. No se necesitaban barcos ya que no existía lugar adonde dirigirse. Las consecuencias de ciertas suposiciones pueden presentarse de modo que «demuestren» esas suposiciones. A esto se le denomina pseudocertidumbre, sustitutivo de la verdadera certeza. Es lo que realizamos a diario cuando asumimos que viviremos otro día. Pero nuestros isleños lo aplicaban a todo.</p>
<p>Dos artículos en la gran Enciclopedia Universal de la Isla, nos muestra como funcionaba el proceso. Destilando su sabiduría de la única fuente de nutrición mental de la que disponían, los sabios de la isla produjeron -sin duda sinceramente- esta clase de verdades:</p>
<blockquote><p>Se ha demostrado científicamente que esto es un absurdo, no se conocen materiales impermeables al agua en la Isla con los cuales se pueda construir tal &#8220;barco&#8221;, dejando a un lado la cuestión de si hay un destino más allá de la Isla. Predicar la &#8220;construcción de &#8216;barcos&#8221; es un delito grave según la Ley xvii del Código Penal, subsección J, Protección de los Crédulos. La OBSESION CON LA CONSTRUCCION DE BARCOS es una forma aguda de escapismo mental, síntoma de inadaptabilidad. Todos los ciudadanos tienen la obligación constitucional de denunciar a las autoridades sanitarias si sospechan de la existencia de tan trágica condición en cualquier individuo.</p>
<p>Véase: Natación; Aberraciones mentales; Delitos (serios).</p>
<p>Bibliografía: Smith, J.; Por qué no se pueden construir &#8220;barcos&#8221;. Universidad Insular, Monografía n.&#8217; 1 1 5 1.</p>
</blockquote>
<blockquote><p><strong>NATACION</strong>: Desagradable. Supuesto método para impulsar el cuerpo a través del agua sin ahogarse, generalmente con el propósito de &#8220;alcanzar un lugar fuera de la Isla&#8221;. El &#8220;aprendiz&#8221; de esta desagradable actividad tenía que someterse a un ritual grotesco. En la primera lección se postraba en el suelo, moviendo brazos y piernas según le ordenaba un &#8220;instructor&#8221;. La totalidad del concepto se basa en el deseo de los así llamados &#8220;instructores&#8221; de dominar a los crédulos en tiempos de barbarie. Más recientemente el culto ha tomado la forma de manía epidémica.</p>
<p>Véase: Barco; Herejías; Pseudoartes.</p>
<p>Bibliografía: Brown, W. La Gran Locura de la &#8220;Natación &#8220;, 7 vols. Instituto de Lucidez Social.</p>
</blockquote>
<p>Las palabras «deplorable» y «desagradable» se usaban en la isla para indicar todo aquello que fuera contrario al nuevo evangelio, conocido bajo el nombre de «Complacer». La idea implícita era que la gente se sentiría complacida, dentro de la necesidad general de complacer al Estado. El Estado representaba a todo el pueblo.</p>
<p>No es sorprendente, pues, que desde tiempos muy remotos la sola idea de abandonar la isla llenara de terror a la mayoría de la gente. De modo similar, los prisioneros que han pasado largos años en cautividad sienten auténtico temor cuando van a ser liberados; para ellos el «exterior» es un mundo incierto, desconocido y peligroso.</p>
<p>La isla no era una cárcel, pero era una jaula con barrotes invisibles más efectivos que los verdaderos.</p>
<p>La sociedad insular se volvió cada vez más compleja. Observaremos sólo algunas de sus características más destacadas. Su literatura era rica, y además de obras culturales había numerosos libros que explicaban las cualidades y logros de la nación. Existía también un sistema de ficción alegórico, que describía lo terrible que hubiera sido la vida, si la sociedad no se hubiera organizado de aquella forma existente y tranquilizadora.</p>
<p>De vez en cuando los instructores trataban de ayudar al conjunto de la comunidad para que escapara. Los capitanes se sacrificaban con el fin de restablecer un clima en el que los constructores de barcos, ahora en la clandestinidad, pudieran continuar su labor. Historiadores y sociólogos interpretaban tales esfuerzos con referencia a las condiciones en la isla, sin considerar contacto alguno con el exterior de esta sociedad cerrada. Era fácil ofrecer explicaciones verosímiles de casi todo, sin que ello implicara ningún principio de ética, ya que los eruditos continuaban estudiando con auténtica dedicación lo que parecía ser la verdad.</p>
<p>«¿Qué más podemos hacer?», se preguntaban, implicando con la palabra «más» que la alternativa podría ser un esfuerzo cuantitativo. O se preguntaban unos a otros «¿Qué otra cosa podemos hacer?», asumiendo que la respuesta se encontraba en «otra» cosa, algo diferente. El verdadero problema era que ellos se creían capaces de formular las preguntas, pero ignoraban que las preguntas son tan importantes como las respuestas.</p>
<p>Por supuesto los isleños disponían de un amplio campo para el pensamiento y la acción dentro de su pequeño dominio. La diversidad de ideas y las diferencias de opinión les daban la impresión de libertad de pensamiento. Se estimulaba el pensamiento, siempre que éste no fuese «absurdo».</p>
<p>Se permitía la libertad de palabra, pero resultaba de poca utilidad, al no ir acompañada del desarrollo de la comprensión, que no se cultivaba.</p>
<p>La labor y los esfuerzos específicos de los navegantes tuvieron que tomar aspectos diferentes, según los cambios que sufría la comunidad. Esto hizo que su realidad y existencia fuese aún más desconcertante para los estudiantes que intentaban seguirles desde el punto de vista isleño.</p>
<p>Entre toda esta confusión, incluso la capacidad para recordar la posibilidad de escape se convertía a veces en un obstáculo. La incipiente conciencia de la potencialidad de escape no estaba muy equilibrada. Muy a menudo los que estaban ansiosos por escapar terminaban por contentarse con algún tipo de sucedáneo. Un vago concepto de navegación no puede volverse útil sin orientación. Pero incluso quienes con más afán anhelaban construir barcos habían sido adiestrados de modo que ya creían poseer tal orientación, que ya eran maduros. Detestaban a cualquiera que indicase que necesitaban una preparación.</p>
<p>A menudo, versiones extravagantes acerca de nadar o construir barcos perturbaban las posibilidades de verdadero progreso. Gran parte de la culpa la tenían los abogados de la pseudonatación o de los barcos alegóricos, meros charlatanes que ofrecían lecciones a quienes eran aún demasiado débiles para nadar, o pasajes en barcos que no podían construir.</p>
<p>Las necesidades de la sociedad habían hecho necesarias, en un principio, ciertas formas de trabajo y pensamiento que evolucionaron hacia lo que fue conocido como ciencia. Pero este admirable enfoque, esencial en los campos en que podía aplicarse, acabó por desbordar su verdadero significado. El enfoque llamado «científico», que siguió a la revolución de «Complacer» se fue ampliando hasta abarcar toda clase de ideas. Finalmente, todo lo que no quedó comprendido entre sus límites se consideró «anticientífico», sinónimo muy conveniente para describir lo «malo». Sin que nadie se diese cuenta, las palabras cayeron prisioneras y luego se esclavizaron automáticamente.</p>
<p>Al no adoptar una actitud adecuada, como personas que han sido abandonadas en una sala de espera y se dedican a leer revistas enfebrecidamente, los isleños se dedicaron a encontrar sustitutos a su plena realización, que era el propósito original (y decisivo) del exilio de aquella comunidad.</p>
<p>Algunos consiguieron dirigir su atención, con mayor o menor éxito, hacia compromisos emocionales. Había diferente gama de emociones, aunque no existía una escala adecuada para medirlas. A todas las emociones se las consideraba «hondas» o «profundas», en cualquier caso más profundas que la ausencia de emoción. Cualquier emoción que lograra conducir a la gente hasta límites extremos, físicos y mentales, se calificaba automáticamente de «profunda».</p>
<p>La mayoría de las personas se fijaron objetivos, o permitieron que otros los fijasen para ellos. Lo mismo practicaban un culto tras otro, como perseguían el dinero, o intentaban alcanzar la preeminencia social. Algunos adoraban ciertas cosas y se creían superiores el resto. Otros, al repudiar lo que consideraban idolatría, se creyeron libres de ídolos y en situación de burlarse del resto.</p>
<p>Con el paso de los siglos, la isla quedó sembrada con los escombros de aquellos cultos. Estos escombros, a diferencia de los meramente físicos, tenían la propiedad de autoperpetuarse. Gente bien intencionada y otros combinaron los cultos, difundiéndolos como nuevos. Tanto para el aficionado corno para el intelectual, esto constituyó una mina de material académico o «iniciático», que aportaba un agradable sensación de variedad.</p>
<p>Proliferaron las instalaciones para gozar de «satisfacciones» limitadas. Palacios y monumentos, museos y universidades, instituciones pedagógicas, teatros y complejos deportivos llenaban la isla casi por entero. La gente se enorgullecía de la profusión de medios, muchos de los cuales creían relacionados de un modo general con la verdad absoluta, aunque no alcanzaban a definir la naturaleza de tal relación.</p>
<p>La construcción de barcos se vinculaba con algunas dimensiones de esta actividad, pero de un modo desconocido por la mayoría.</p>
<p>Clandestinamente los barcos izaban sus velas y había nadadores que continuaban enseñando natación&#8230;</p>
<p>Las condiciones reinantes en la isla no desalentaban totalmente a estas abnegadas gentes. Después de todo, ellos también eran originarios de la misma comunidad y estaban unidos por lazos indisolubles con ella y con su destino.</p>
<p>Pero a menudo tenían que tomar precauciones respecto de las atenciones de sus ciudadanos. Algunos isleños «normales» querían salvarles de sí mismos. Por una razón igualmente sublime, otros trataron de matarlos. Algunos incluso buscaron su ayuda afanosamente, pero no pudieron encontrarles.</p>
<p>Todas estas reacciones frente a la existencia de los nadadores eran resultado de idéntica causa, aunque filtrada a través de diferentes clases de mente. La causa era que apenas nadie sabía ahora qué era realmente un nadador, qué estaba haciendo o dónde se le podía encontrar.</p>
<p>Conforme la vida en la isla se hizo cada vez más compleja, una extraña pero lógica industria empezó a florecer. Su objetivo consistía en atribuir dudas respecto de la validez del sistema imperante. Tuvo éxito en absorber dudas referentes a los valores sociales, riéndose de ellos o satirizándolos. Tal actividad podía adoptar una imagen tanto triste como alegre, pero se convirtió en un ritual repetitivo. Aunque era una actividad potencialmente valiosa, a menudo se le privó de ejercer su verdadera función creativa.</p>
<p>La gente consideraba que, después de haber dado expresión temporal a sus incertidumbres, podía hasta cierto punto atemperarlas, conjurarlas e incluso propiciarlas. La sátira se confundió con alegoría significativa y ésta, aunque fue aceptada, no fue digerida. Obras teatrales, libros, películas, poemas, libelos, constituyeron los medios habituales para este desarrollo, aunque una importante parte de la misma actuaba en sectores más académicos. Para muchos isleños, seguir este culto con preferencia a otros más viejos significaba mayor emancipación, modernidad y progreso.</p>
<p>De vez en cuando aún se presentaba un candidato a un instructor de natación para hacerle un trato. Por lo general se entablaba lo que parecía ser una conversación estereotipada:</p>
<p>-Quiero aprender a nadar.</p>
<p>-¿Quiere hacer un trato respecto de ello?</p>
<p>-No. Lo único que quiero es poder llevarme mi tonelada de coles.</p>
<p>-¿Qué coles?</p>
<p>-El alimento que necesitaré en la otra isla.</p>
<p>-Allí hay mejor comida.</p>
<p>-No entiendo lo que me dice. No puedo estar seguro. Debo llevar mis coles.</p>
<p>-¿Se ha dado cuenta de que no puede nadar con una tonelada de coles?</p>
<p>-Entonces no puedo ir. Usted lo llama una carga. Yo lo llamo mi alimento esencial.</p>
<p>-Supongamos, como alegoría, que no hablamos de «coles», sino de «suposiciones», o «ideas destructivas».</p>
<p>-Llevaré mis coles a algún instructor que comprenda mis necesidades.</p>
<p><br class="spacer_" /></p>
<p><em> La historia de los Sufis trata acerca de algunos de los nadadores y constructores de barcos, y también de otros que intentaron seguirles con mayor o menor éxito. <strong>Pero la fábula no ha terminado porque aún queda gente en la isla. </strong></em></p>
<p><em>Los sufis usan varias claves para transmitir sus significados. Recomponga el nombre de la comunidad original -El Ar- para que se convierta en «Real». Quizás ya haya observado que el nombre adoptado por los revolucionarios en inglés «Please» (Complacer), al recomponerse forma la palabra «Asleep» (Dormido). </em></p>
<p><em> &#8220;Los Sufis&#8221; de Idries Shah. 1971 Ed. Kairos</em></p>
<div class='sociable'><div><span class='sociable-tagline'><strong></strong></span></div><ul><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.facebook.com/share.php?u=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Flos-islenos%2F&amp;t=Los%20isle%C3%B1os" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/facebook.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Facebook" alt="Facebook" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://twitter.com/home?status=Los%20isle%C3%B1os%20-%20http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Flos-islenos%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/twitter.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Twitter" alt="Twitter" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://buzz.yahoo.com/submit/?submitUrl=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Flos-islenos%2F&amp;submitHeadline=Los%20isle%C3%B1os&amp;submitSummary=El%20hombre%20vulgar%20se%20arrepiente%20de%20sus%20pecados%3A%20el%20elegido%20lamenta%20la%20futilidad%20de%20los%20mismos.%20%28Dhu%27l-Nun%20Misri%29%0D%0A%0D%0ACasi%20no%20existen%20f%C3%A1bulas%20que%20no%20contengan%20un%20algo%20de%20verdad.%20Y%20con%20frecuencia%20permiten%20a%20las%20personas%20asimilar%20ideas%20que%20sus%20patrones%20h&amp;submitCategory=science&amp;submitAssetType=text" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/yahoobuzz.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Yahoo! Buzz" alt="Yahoo! Buzz" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.google.com/bookmarks/mark?op=edit&amp;bkmk=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Flos-islenos%2F&amp;title=Los%20isle%C3%B1os&amp;annotation=El%20hombre%20vulgar%20se%20arrepiente%20de%20sus%20pecados%3A%20el%20elegido%20lamenta%20la%20futilidad%20de%20los%20mismos.%20%28Dhu%27l-Nun%20Misri%29%0D%0A%0D%0ACasi%20no%20existen%20f%C3%A1bulas%20que%20no%20contengan%20un%20algo%20de%20verdad.%20Y%20con%20frecuencia%20permiten%20a%20las%20personas%20asimilar%20ideas%20que%20sus%20patrones%20h" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/googlebookmark.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Google Bookmarks" alt="Google Bookmarks" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://bitacoras.com/anotaciones/http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Flos-islenos%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/bitacoras.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Bitacoras.com" alt="Bitacoras.com" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://technorati.com/faves?add=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Flos-islenos%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/technorati.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Technorati" alt="Technorati" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="mailto:?subject=Los%20isle%C3%B1os&amp;body=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Flos-islenos%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/email_link.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="email" alt="email" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.printfriendly.com/print/new?url=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Flos-islenos%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/printfriendly.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Print" alt="Print" /></a></li></ul></div>]]></content:encoded>
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		<title>La Prisión</title>
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		<pubDate>Sun, 11 Oct 2009 09:48:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ale</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos Sufies]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>

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		<description><![CDATA[El mundo es una prisión y nosotros somos los prisioneros: ¡haz un boquete en el muro de la prisión y sal de ella! Jalal al-Din Rumi. (Masnavi I, 982). Imagínate a un hombre que tiene que rescatar a gente de cierta prisión. Se ha decidido que sólo hay un modo plausible de llevar esto a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p></p><p><strong><em>El mundo es una prisión y nosotros somos los prisioneros: ¡haz un boquete en el muro de la prisión y sal de ella! </em></strong></p>
<p><strong><em> Jalal al-Din Rumi. (Masnavi I, 982). </em></strong></p>
<p>Imagínate a un hombre que tiene que rescatar a gente de cierta prisión. Se ha decidido que sólo hay un modo plausible de llevar esto a cabo.</p>
<p>El libertador tiene que entrar en la prisión sin atraer la atención. Debe permanecer allí relativamente libre para actuar durante cierto período. La solución escogida es que entrará como convicto.</p>
<p>Por consiguiente, hace los preparativos, oportunos para que le capturen y le sentencien. Como otros que han caído víctimas de este sistema, se le envía a la prisión que es su meta.  Cuando llega, sabe que se le ha despojado de cualquier posible dispositivo que le pudiese haber ayudado en una escapada. Todo lo que posee es su plan, su ingenio, su habilidad y su conocimiento. Por lo demás, tiene que arreglárselas con equipo improvisado, adquirido en la propia prisión.<span id="more-1988"></span></p>
<p>El mayor problema es que los prisioneros sufren de psicosis carcelaria. Esto les hace pensar que su prisión es el mundo entero. Otra característica es el olvido de partes esenciales de su pasado. Por consiguiente, casi no poseen memoria alguna de la existencia, perfil y detalle del mundo exterior.</p>
<p>La historia de los compañeros de prisión de este hombre es una historia carcelaria. Sus vidas son vidas carcelarias. Piensan y actúan en base a ello.</p>
<p>Por ejemplo, en vez de acumular pan como provisión para la huida, lo moldean y hacen dominós con los cuales juegan. Saben que alguno de estos juegos son diversiones, pero otros los consideran reales. A las ratas, que podían entrenar como medio de comunicación con el exterior, las tratan como animales domésticos. Beben el líquido de limpieza que contiene alcohol, el cual les produce alucinaciones placenteras. Considerarían una triste pérdida, incluso un crimen, si alguien lo usase para drogar y dejar inconscientes a los guardianes, haciendo posible la huida.</p>
<p>El problema se agrava, ya que los desdichados han olvidado el significado de algunas de las palabras normales que hemos estado usando. Si les pides una definición para palabras tales como &#8220;<em>provisiones</em>&#8220;, &#8220;<em>viaje</em>&#8220;, &#8220;<em>huida</em>&#8220;, obtendrías una lista de significaciones como &#8220;<em>rancho carcelario</em>&#8220;, &#8220;<em>caminar de un bloque de celdas a otro</em>&#8220;, y &#8220;<em>evitar el castigo por parte de los guardianes</em>&#8220;.</p>
<p>&#8220;El mundo exterior&#8221; sonaría a sus oídos como una extraña contradicción: &#8220;Ya que éste es el mundo, este lugar donde vivimos -dirían-, ¿<em>cómo puede haber otro fuera</em>?&#8221;.</p>
<p>El hombre que está trabajando en el plan de rescate, al principio, sólo puede actuar mediante analogía.</p>
<p>Hay pocos prisioneros que acepten sus analogías, ya que a ellos les parecen locos balbuceos. Cuando dice &#8220;necesitamos provisiones para nuestro viaje de huida al mundo exterior&#8221;, por supuesto, a ellos les suena como el absurdo siguiente: &#8220;Necesitamos provisiones -<em>alimentos para usar en la prisión</em>- para nuestro viaje -<em>trasladarnos de un bloque de celdas a otro</em>- de huida -<em>evitar el castigo de los guardianes</em>- al mundo exterior -a la prisión exterior&#8230;&#8221;</p>
<p>Algunos de los prisioneros de mente más seria puede que digan que quieren entender el significado de sus palabras, pero ya han olvidado el lenguaje del mundo exterior. <br />
 Cuando este hombre muere, algunos de los prisioneros hacen de sus palabras y actos un culto carcelario. Lo utilizan para consolarse a sí mismos y para encontrar argumentos contra el siguiente libertador que se las ingenie para llegar hasta ellos.</p>
<p><strong><em> Sin embargo, una minoría, de vez en cuando, escapa.</em></strong></p>
<div class='sociable'><div><span class='sociable-tagline'><strong></strong></span></div><ul><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.facebook.com/share.php?u=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Fla-prision%2F&amp;t=La%20Prisi%C3%B3n" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/facebook.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Facebook" alt="Facebook" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://twitter.com/home?status=La%20Prisi%C3%B3n%20-%20http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Fla-prision%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/twitter.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Twitter" alt="Twitter" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://buzz.yahoo.com/submit/?submitUrl=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Fla-prision%2F&amp;submitHeadline=La%20Prisi%C3%B3n&amp;submitSummary=El%20mundo%20es%20una%20prisi%C3%B3n%20y%20nosotros%20somos%20los%20prisioneros%3A%20%C2%A1haz%20un%20boquete%20en%20el%20muro%20de%20la%20prisi%C3%B3n%20y%20sal%20de%20ella%21%20%0D%0A%0D%0A%20Jalal%20al-Din%20Rumi.%20%28Masnavi%20I%2C%20982%29.%20%0D%0A%0D%0AImag%C3%ADnate%20a%20un%20hombre%20que%20tiene%20que%20rescatar%20a%20gente%20de%20cierta%20prisi%C3%B3n.%20Se%20ha%20decidid&amp;submitCategory=science&amp;submitAssetType=text" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/yahoobuzz.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Yahoo! Buzz" alt="Yahoo! Buzz" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.google.com/bookmarks/mark?op=edit&amp;bkmk=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Fla-prision%2F&amp;title=La%20Prisi%C3%B3n&amp;annotation=El%20mundo%20es%20una%20prisi%C3%B3n%20y%20nosotros%20somos%20los%20prisioneros%3A%20%C2%A1haz%20un%20boquete%20en%20el%20muro%20de%20la%20prisi%C3%B3n%20y%20sal%20de%20ella%21%20%0D%0A%0D%0A%20Jalal%20al-Din%20Rumi.%20%28Masnavi%20I%2C%20982%29.%20%0D%0A%0D%0AImag%C3%ADnate%20a%20un%20hombre%20que%20tiene%20que%20rescatar%20a%20gente%20de%20cierta%20prisi%C3%B3n.%20Se%20ha%20decidid" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/googlebookmark.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Google Bookmarks" alt="Google Bookmarks" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://bitacoras.com/anotaciones/http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Fla-prision%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/bitacoras.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Bitacoras.com" alt="Bitacoras.com" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://technorati.com/faves?add=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Fla-prision%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/technorati.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Technorati" alt="Technorati" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="mailto:?subject=La%20Prisi%C3%B3n&amp;body=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Fla-prision%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/email_link.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="email" alt="email" /></a></li><li><a rel="nofollow" target="_blank"  href="http://www.printfriendly.com/print/new?url=http%3A%2F%2Fwww.mecachendie.com%2F2009%2F10%2F11%2Fla-prision%2F" ><img src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/sociable-30/images/default/16/printfriendly.png" class="sociable-img sociable-hovers" title="Print" alt="Print" /></a></li></ul></div>]]></content:encoded>
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		<title>Cuentos</title>
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		<pubDate>Sat, 10 Oct 2009 12:08:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ale</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos Sufies]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>

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		<description><![CDATA[Se me ocurrió postear alguno que otro cuento sufí que voy leyendo&#8230;tal vez alguno lo aproveche&#8230; &#8220;La vela no está allí para iluminarse a sí misma&#8221; Nawab Jan-Fishan Khan &#8220;Los cuentos se han utilizado desde la antigüedad inmemorial, como portadores de conocimiento e instrumentos de comprensión&#8221;. Idries Shah Actualmente se están utilizando los cuentos dentro [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p></p><p>Se me ocurrió postear alguno que otro cuento sufí que voy leyendo&#8230;tal vez alguno lo aproveche&#8230; <img src='http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/plugins/tango-smileys-extended/tango24/present.png' alt='Present' title='Present' class='tse-smiley' height='24' width='24' /></p>
<p><strong><em>&#8220;La vela no está allí para iluminarse a sí misma&#8221; </em></strong></p>
<p><em>Nawab Jan-Fishan Khan</em></p>
<p><em><img class="alignleft size-full wp-image-5060" title="sufismo" src="http://www.mecachendie.com/mecachendie/wp-content/uploads/2009/10/sufismo.gif" alt="" width="132" height="132" />&#8220;Los cuentos se han utilizado desde la antigüedad inmemorial, como portadores de conocimiento e instrumentos de comprensión&#8221;.</p>
<p>Idries Shah</p>
<p><span style="font-style: normal;">Actualmente se están utilizando los cuentos dentro de la psicoterapia como un apoyo amable y muy maleable para acercar información y contenidos psicológicos al paciente en forma de vivencias en las cuales puede verse reflejado sin sentirse intimidado y encontrar también salidas paralelas a momentos o situaciones actuales que experimenta. Son en ese sentido catalizadores o puntos focales que a manera de espejos pueden reflejarnos y devolvernos una imagen de nuestra psiquis o de procesos actuales que se viven otorgándonos distancia y una perspectiva nueva y fresca donde mirarnos. Siendo tan plásticos, un mismo cuento puede aplicarse a distintas situaciones y momentos y al tener un marco o contenido humorístico se quedan grabados fácilmente en nuestra memoria. </span></em></p>
<p>Una de las grandes ventajas de los cuentos es que penetran dentro de uno sin ofrecer mucha resistencia, debido a que su contenido no es considerado agresivo y así no son filtrados o no mucho por nuestros sistemas de filtros psicológicos que nos impiden en gran medida asimilar o absorber cosas nuevas, en gran parte como un mecanismo de defensa y autoprotección.</p>
<p><em>El cuento hace funcionar los dos hemisferios cerebrales de forma conjunta</em>.</p>
<p>El método de enseñanza por historias, por su efectividad, es muy difundido y muchas tradiciones espirituales los vienen utilizando desde hace muchos siglos o milenios como un medio muy eficaz para contener y transmitir conocimiento y verdades profundas. En el evangelio, las de Jesús se llaman parábolas. Tan inspiradora es la Biblia, como el Talmud, el Baghavad Gita, las gatas de Zoroastro o el Corán, pero también puede serlo un cuento infantil, sobre todo si en él se encuentran ocultas y veladas verdades universales.</p>
<p>La tradición sufi es especialmente rica en historias. Las historias sufis siempre tienen por lo menos tres interpretaciones o niveles de enseñanza posibles. Algunas hasta siete; la primera interpretación generalmente es chistosa, razón por la cual son muy populares. Cuando recordamos una historia sufi, después de un tiempo, porque se aplica exactamente a un evento del presente, nos damos cuenta de su verdad y la comprendemos de manera profunda.</p>
<blockquote><p>&#8220;El sufismo ha perfeccionado, entre otras técnicas, un método de enseñanza característico que es casi desconocido fuera de los límites de los iniciados en la vía. Este método, llamado <em>Impresión Esquemática de Cuentos</em>, está contenido en el uso especial que los Sufis hacen de la literatura oral o de otro tipo. Los relatos Sufis, a pesar de que superficialmente parecen suministrar una moral o querer entretener, no son formas literarias como éstas suelen ser entendidas. Son literatura de forma accidental, material de enseñanza de forma primaria. Muchos de los poetas y escritores de Persia son Sufis declarados; y sus obras contienen esas dimensiones internas a las que me estoy refiriendo. El cuento Sufi, así como ciertas citas Sufis de otro tipo, está destinado tanto a ser apreciado por gente cultivada como a suministrar información, instruir y establecer lo que se llama &#8216;un marco para la recepción de la iluminación&#8217; en la mente del estudiante.&#8221; Este método, según la enseñanza Sufi, puede producir iluminación al individuo de acuerdo con su capacidad de comprensión. Puede también formar parte esencial de los ejercicios de preparación de un estudiante. El proceso exige ir más allá de la faz externa de un relato, sin inhibir la capacidad del estudiante para comprender y gozar de su humor u otras características exteriores.&#8221;</p>
<p>Idries Shah en &#8220;Aprender a Aprender&#8221; Ed.Paidós Orientalia</p></blockquote>
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